El Club de Lectura "Ben-al-Arte" ha programado para su próxima reunión de noviembre, la lectura del libro "Al sur de Granada", de Gerald Brenan.
Este es el cartel anunciador.
El Club de Lectura "Ben-al-Arte" ha programado para su próxima reunión de noviembre, la lectura del libro "Al sur de Granada", de Gerald Brenan.
Este es el cartel anunciador.
La novela tiene como protagonista a Amparo, una muchacha de extracción humilde, hija de un barquillero, al que ayuda en esa labor, y de una tabaquera que ahora yace en la cama tullida, sin poder moverse. Amparo empezará a trabajar en la fábrica de tabaco por recomendación de un militar y su padre ha de buscar a un muchacho aldeano, servicial pero tosco y bruto en las formas, para que le ayude en la labor.
A través de la protagonista entraremos en el complicado mundo del trabajo cuando los sueldos apenas dan para malvivir, conoceremos los movimientos que se producen en esa época alrededor de la política, y se nos mostrará las relaciones sociales en una sociedad en la que impera una estricta separación de clases.
A raíz de la
Revolución de septiembre de 1868 (La Gloriosa), Amparo se convierte, sin ella
pretenderlo, en una líder entre las compañeras de trabajo, partidaria del
movimiento republicano y defensora de la igualdad entre clases, que junto a su
facilidad de palabra, con una oratoria apasionada, la lleva a ser denominada
“la Tribuna del pueblo”. De ahí el título de la novela.
El contenido
de la novela podemos dividirlo en tres partes: una introducción de varios
capítulos en los que la autora nos presenta a los personajes principales, su
aspecto, su familia, la clase a la que pertenece, su ocupación, el entorno
social en el que se mueve, su ideas,…
A
continuación vendría la parte más extensa que recoge la trama, que tiene a
Amparo como protagonista, y en la que se nos presentan varios conflictos: el
trabajo desarrollado por las cigarreras y las acciones rebeldes llevadas a cabo
por motivos laborales, en el enfrentamiento entre ellas y los administradores
de la empresa al no recibir sus sueldos; otro es el enfrentamiento político que,
aunque abarca todo el territorio nacional, aquí vemos sus consecuencias
particulares; y por último, uno amoroso y moral en el que se ven envueltos
varios personajes y en el que podemos prever lo inevitable del desenlace.
Para
finalizar, los últimos capítulos nos ofrecen las conclusiones, dejando un sabor
agridulce: por un lado un sabor amargo por las consecuencias que ya el lector
entrevió al ir en consonancia con las normas sociales imperantes en esa
sociedad poco dada a la evolución y al cambio; pero por otro, deja un atisbo de
esperanza con la nueva vida venida al mundo en el mismo momento que España
cambia de régimen político.
A lo largo de la obra van
apareciendo variadas ideas enfrentadas, por ejemplo: el sistema de vida que nos
ofrece el instinto natural frente a las normas sociales impuestas por una clase
social (la relación entre Amparo y Baltasar); las distintas formas de pensar y
actuar entre miembros familiares de distintas generaciones (Amparo y sus
padres, o Lola con su madre); personajes de distintas ideologías políticas (Amparo
con los republicanos federalistas frente a las fuerzas conservadoras, compuestas
por los ricos de la ciudad, miembros del ejército y la Iglesia); la experiencia
profesional de las cigarreras más viejas, que dan preponderancia a la calidad
del producto final, en contraposición con las trabajadoras más jóvenes, que dan
más valor a la productividad, a la ganancia rápida, a la rentabilidad; la
solidaridad de la clase popular cuando llegan los problemas frente al
individualismo burgués, representado por la familia Sobrado.
Los personajes son
presentados con grandes detalles. Los principales son: Amparo, que se considera
la protagonista, es un alma libre, independiente y ajena a todas las miserias
de su casa. Sus progenitores: su padre, un barquillero de naturaleza triste; su
madre una antigua cigarrera, encamada, protestona y lenguaraz. La desidia constante
de una madre, más pendiente de su bienestar que el de su familia, convierte el
hogar en un caos. A Amparo le gusta vagar con total libertad por la ciudad, sin
detenerse en el tiempo y observando todo lo que ocurre a su alrededor, que le
sirve de escuela. Ahí aprende, y tiene que renunciar a ello cuando empieza a trabajar
en la Fábrica de Tabacos. Para ella ese edificio es como una cárcel que le hace
aflorar un gran sentimiento de desesperanza, hasta que encuentra un nuevo
aliciente en su faceta “política”.
Baltasar pertenece a una
familia adinerada. Es militar. Posee un carácter calculador y algo avaricioso,
heredado de su madre. Sería la antítesis de Amparo al pertenecer a clases
sociales antagónicas. Se deja influenciar por la madre y, aunque muestra unas
convicciones ante Amparo, en la práctica realiza las contrarias, sin salirse
del canon social asignado a la clase a la que pertenece. La autora refleja
perfectamente las características de un hombre joven y rico de la época. Su
familia es de clase alta, burguesa, las características las refleja sobre todo
su madre, avara, ostentosa, impregnada de un clasismo cerril y egoísta, que la
lleva a menospreciar a los pobres y humildes.
Jacinto, apodado Chinto,
un mozo de aldea, de aspecto tosco, que llega a Marineda y se instala como
criado para todo en casa de la protagonista a la que ha venido a sustituir en
la ayuda a su padre. Se enamora de esta, siendo rechazado en todo momento. El muchacho
sufre el desprecio de todos, echa de menos su aldea, se consuela viendo el
trabajo de un amolador y el mar. Procura estar siempre cerca de Amparo.
Después tenemos el grupo
de la buena sociedad marinedina: practicantes religiosos, eternos paseantes que
aprovechan las mañanas de los domingos para mostrar sus mejores galas, como si estuvieran
en un desfile de moda; militares de graduación, que siempre buscan la compañía
de las señoritas con las que diseñar su futuro, pero sin dejar de moverse entre
el pueblo llano para conseguir otros beneficios carnales, mediante engaños, algo
impensable con las jóvenes de su entorno social.
Y el grupo de vecinas y
compañeras de trabajo: chismosas, bebedoras, recatadas, trabajadoras, con
responsabilidades familiares complicadas, con aspiraciones religiosas,
solidarias, con aspiraciones políticas pero sin que decaiga su fervor religioso
aunque se critique a los miembros de la Iglesia y a otras religiones.
La acción se desarrolla en
Marineda. Es el nombre con el que la autora se refiere en algunas de sus obras
a la ciudad de La Coruña, pues vivió en ella su infancia, juventud y primera
madurez. Además en esta ciudad existió una fábrica de tabaco, similar a la que
aparece en la obra. En esta ciudad
mediana existe una gran diferencia entre ricos y pobres incluso a la hora de vivir, los ricos
lo hacen en el Barrio de Arriba, la ciudad vieja; los pobres, en el Barrio de
Abajo, los alrededores del cementerio.
La duración de la historia
puede abarcar alrededor de ocho años, tomando como referencia la revolución de
septiembre de 1868 y la proclamación de la I República en febrero de 1873.
Estamos en una época preindustrial, aún el trabajo es primordialmente manual,
no hay aún separación estricta entre horario de trabajo y vida social, pues en
el trabajo también existen relaciones sociales, se convive con las compañeras,
se conocen los problemas familiares, se participa en las fiestas (como los
carnavales), se pone en práctica la solidaridad ante los problemas concretos
que surgen, se charla,…
Pardo Bazán lleva a cabo
una reflexión analítica amarga y pesimista sobre las posibilidades de
desarrollo de una sociedad sin educación, próxima al analfabetismo, sin apenas
progreso material y con grandes diferencias sociales entre los favorecidos
(comerciantes y militares) y la inmensa mayoría (masa proletaria, o empleados
de oficios humildes: cigarreras, peluqueros, barquilleros, parteras,...),
sometida a duras condiciones de vida, rayano en la miseria. Esta mayoría, con una gran ingenuidad debido
a su condición, ansía, con una fe ciega e ilusión, la llegada de un cambio de
régimen que les traiga libertad, justicia y cambios sociales.
La autora nos señala
algunas costumbres arraigadas en el pueblo en algunas celebraciones, como por
ejemplo, la fiesta de los carnavales y la celebración
del Día de la Candelaria, con sus ritos y sus significados.
La forma de distribución
de la obra, con capítulos numerados y con un título que nos orienta a lo que va
a tratar, nos recuerda a los folletines publicados por entregas, tan comunes en
la época.
Para escribir la obra, la
autora asistió durante dos meses de manera diaria y continuada a la fábrica de
tabaco para vivir de primera mano el ambiente reinante en el trabajo y conocer el
pensamiento y opiniones de las trabajadoras.
La autora hace un homenaje
a la mujer, en su doble tarea de madre y trabajadora, que lucha por sacar
adelante a su familia con un duro trabajo, sin ningún reconocimiento, ni
laboral, ni de la propia sociedad, con la unión entre ellas, aun teniendo
algunas diferencias. Plantea la reivindicación de la mujer en sus derechos
laborales e independencia económica, participación activa en la vida política
de la ciudad y la lucha por sus derechos. Y nos presenta a una protagonista
inteligente e independiente, sin estudios, pero que sabe leer y defenderse sin
ayuda de nadie, aunque finalmente caiga en el engaño a través de unas bonitas
palabras y tenga que asumir las consecuencias en solitario.
Está considerada la
primera novela en España sobre el mundo obrero y la primera con características
del Naturalismo: determinismo (venimos condicionados por nuestro origen),
conductas influenciadas por la herencia biológica y las circunstancias
históricas, importancia del medio ambiente, detallismo en las descripciones, reflejo
de la realidad de forma objetiva, aunque esta refleje miseria, incultura, malas
condiciones sanitarias o suciedad,…, que hace que el ambiente se llene de un
aire pesimista. Aunque la autora le da una gran importancia a la educación
porque puede hacer que el individuo varíe su herencia biológica y supere las
condiciones y trabas sociales.
Este es el cartel anunciador.
El Club de Lectura "Ben-al-Arte" dio comienzo a su tercera temporada el pasado martes 14 de septiembre, reuniéndose para comentar la novela de Almudena Grandes, "Los pacientes del doctor García", cuarta entrega de su serie Episodios de una guerra interminable.
Aquí podéis leer algunas de las ideas que aparecieron en el coloquio.
La novela cuenta
con varios temas: desde el punto de vista histórico vamos a conocer el sistema
utilizado en España para dar cobijo en el país, o trasladarlos a otros países
(principalmente Argentina), a criminales de guerra nazis una vez que ha
concluido la II Guerra Mundial y la han perdido; los movimientos realizados por
los exiliados españoles tras perder la guerra para denunciar la protección
española a esos personajes y pudieran intervenir la ONU y los demás países
democráticos para acabar con la dictadura; y vamos a conocer la vida de tres
personajes, que pueden ser considerados los protagonistas, que tienen en común
que son unos perdedores.
La novela
sigue la estructura que ya utilizara Galdós en sus Episodios Nacionales, que mezcla datos históricos y, por tanto, objetivos, con la particularidad que algunos de los que leemos no son muy
conocidos por el público en general; y por otro lado, nos muestra una historia
ficticia que la hace convivir con los otros personajes, dotándola de absoluta
credibilidad. Como dice la propia autora: “Si la norma de la historia es la
verdad, la norma de la ficción de la novela es la verosimilitud”.
En la parte
histórica, la autora nos va a dar a conocer una red clandestina que tenía su
sede en Madrid y que operaba con total impunidad y contando con el apoyo de las
autoridades del régimen y la Iglesia, al frente de la cual hay una mujer, Clara
Stauffer (Clarita), con nacionalidad
española y alemana, miembro de Falange y del partido nazi. Su objetivo es
salvar a criminales de guerra, en su mayoría nazis, proporcionándoles
documentos oficiales, pasaportes, trabajo o billetes de barco para Argentina
con la colaboración de las instituciones de ambos gobiernos.
También nos
encontramos con hechos desconocidos, o poco conocidos, como son las primeras
transfusiones de sangre no directas a los heridos en la guerra, gracias a la
solidaridad del doctor canadiense Norman Bethune que vino a enseñar sus
técnicas y colaborar con el gobierno republicano; sin duda esto salvaría muchas
vidas a partir de entonces. También nos detalla los acuerdos humillantes con
EEUU en los que España es tratada como si fuera una colonia.
En la parte
de ficción, tenemos a tres personajes de orígenes e ideas políticas diferentes,
pero que acaban siendo unos supervivientes. Y para lograr sobrevivir, se tienen
que convertir en unos impostores, que viven con unos nombres que no son los
suyos, alguno incluso llegará a utilizar más de uno.
El doctor
Guillermo García Medina es un joven médico que acaba de terminar la carrera y
que trabajará en un hospital en Madrid durante la guerra civil. Estando a punto
de acabar la guerra, y por su trabajo destacado en la cura de soldados republicanos,
tendrá que cambiar de nombre para salvar
la vida, y dejara de ejercer oficialmente la medicina, aunque siga curando
clandestinamente a muchos combatientes.
Manuel Arroyo
Benítez, pese a ser de origen humilde, en el colegio se fijarán en él por su
inteligencia y su facilidad para los idiomas. Con ayuda de familias pudientes,
podrá estudiar llegando a ser un diplomático republicano. Este será uno de los
pacientes, le salvará la vida durante la guerra y, a partir de ahí, les unirá
una gran amistad. En su agitada vida realizará diversos cometidos: buscará el
reconocimiento del gobierno en el exilio, intentará demostrar que el régimen de
Franco está colaborando con los nazis para conseguir el apoyo mundial y hacer
caer la dictadura, se introducirá en la organización de Clarita haciéndose
pasar por un soldado de la división azul que ha cometido crímenes de guerra,...
Como dice la autora: “Un hombre cargado
de mala suerte. Eso sí, una mala suerte acompañada siempre de su buena
fortuna”.
Y por último,
Adrián Gallardo, un joven no muy inteligente y humilde soldado, cuyo único sueño
es ser boxeador, pero que incluso habiendo formado parte del bando de los
vencedores, varias vicisitudes en su vida lo llevan a presentarse de voluntario
a la División Azul, haber participado en crímenes de guerra, lo que lo
hundieron en una gran zozobra, una “pérdida de humanidad” y una huida que lo
lleva a ser uno de los últimos defensores de Berlín antes de la entrada del
ejército soviético.
Estos tres
hombres a lo largo de los años tendrán que vivir como si fueran otros,
obligados a ser impostores para poder salvar sus vidas y, en algunos casos,
ayudar a otros.
La novela
quiere homenajear a esos hombres anónimos, como muchos de los personajes de la
novela que, sin hacerse notar, casi sin hacer ruido, lucharon por derrocar la
dictadura y que, de forma inexplicable, fueron ignorados y olvidados por la
sociedad española una vez llegada la democracia.
Junto a estos
seres anónimos, aparecen otros personajes históricos a los que se manifiesta
respeto, y otros cuyo recuerdo es necesario por lo deleznable y odiosa
actuación que llevaron a cabo en su vida. Por en medio, esos políticos
norteamericanos que hicieron abrigar esperanzas a los republicanos españoles
para al final no conseguir nada (Franco se había convertido para ellos en un
buen agente antisoviético) y dejarlos aún más derrotados y humillados.
La España de
la postguerra, bajo la apariencia de paz, convivencia y reconstrucción esconde
la ferocidad no ya del dolor de la derrota, sino de la humillación de muchos al
no poder seguir siendo quienes eran, viéndose privados de todo, incluso de su
identidad, pero a los que siempre les quedó esa lucha clandestina a la que
nunca renunciaron.
Además del fracaso de unos españoles vencidos
en la Guerra Civil, abandonados y engañados por las democracias occidentales en
los años cuarenta y cincuenta, también aparecen otros muchos asuntos y temas a
lo largo de la novela: la complicidad de muchos países con los prófugos nazis; el
machismo que percibimos en algunos personajes, como Esteban Maroto que culpa a
su esposa de su esterilidad, o el maltrato continuado del marido de Simona; el
feminismo presente en la enorme fuerza con que las mujeres se enfrentan a los
problemas; revueltas en las universidades, la amistad a prueba del tiempo y la
distancia, los niños robados, la dignidad de los que se ven abocados a la
clandestinidad,...
La autora crea dos antihéroes “heroicos”, dos
productos nacidos de las circunstancias históricas, dos hombres que terminan
siendo “espías”, que tuvieron que improvisar y elegir una y otra vez, apostando
su vida al futuro desconociendo lo que este les iba a deparar.
Almudena Grandes nos muestra un magnífico
retrato moral de la España de la posguerra, un paseo documentadísimo por el
espanto de la Segunda Guerra Mundial en el frente del Este, y el ambiente que
se respiraba en el exilio, el nacimiento de la dictadura argentina. Y además,
una intensa historia de pasión (incluso de amor) y alto contenido erótico.
Posguerra, nazis, espionaje, sexo, tienen la capacidad de despertar emociones y
sentimientos con la calidad humana de esos personajes que tan bien sabe
dibujar. Te hace pasar por todos los estados emocionales, la incredulidad, la
rabia, el dolor, la alegría, el orgullo, el estremecimiento, la compasión y
además, entretenerte hasta el final con un lenguaje cercano y a la vez poético, con su dominio peculiar del lenguaje
del amor y la alegría aún en las peores condiciones. Porque Los pacientes del doctor García es, más allá de una novela sobre
la guerra y una novela de espionaje, una historia de lucha personal, de amistad
y de lealtad.
Refiriéndonos al tiempo, la novela abarca tres
periodos: el dedicado a la guerra civil, el más corto y centrado principalmente
en Madrid; el de la posguerra, que se mezcla con hechos de la II Guerra
Mundial; y por último, la guerra fría y el nacimiento de la dictadura argentina,
que abarca hasta la muerte de Franco y el inicio de la transición.
Aunque los lugares que más abundan son
españoles, y sobre todo la ciudad de Madrid, también aparecen otros lugares de
la geografía universal: aparece Berlín días antes de ser tomada por las tropas
rusas, también algunos pueblos y ciudades cercanas; en Estonia, en un bosque
cercano a un pequeño pueblo, para vivir el horror de las prácticas nazis con
los presos; en Rusia, en el palacio de los zares; en Londres, donde se reúnen organiza
la misión de uno de los protagonistas; en Washington, con congresistas y otras personas
interesadas en la causa del pueblo español y en un pueblecito de la costa de
Massachusetts; en Buenos Aires, a donde acude uno de los protagonistas de la
novela en misión de espionaje, los refugiados alemanes y la organización del
gobierno de Perón para acogerlos; en Francia, donde vive y trabaja una humilde
familia vinculada al PC y, en cierta forma, con el doctor García.
Abundan las escenas anecdóticas u surrealistas,
como el capellán dando tiros al techo, suspendiendo el combate de boxeo y
poniendo a todos los militares a cantar villancicos; en Navidad el regalo de la
Sección Femenina de un paquete con varios polvorones a los soldados de la
División Azul; la subida en burro para asistir a una reunión de cabecillas
nazis en un pueblecito de la provincia de Madrid.
Algunos desajustes y anacronismos encontrados
en la novela:
-
Cuando Adrián participa en los fusilamientos se habla de
fusilar mujeres por la mañana y hombres por la tarde, para decir a continuación
que había fusilado a hombres por la mañana.
-
Palomitas en el cine en 1968; mesones en el subsuelo de la
Plaza Mayor de Madrid ocupados por turistas, en el año 1948; alquilar un coche
fácilmente cuando sale de Gibraltar, en 1946/47.
El próximo miércoles, 15 de septiembre, José Manuel Portero presenta su último libro "Nazis en la Costa del Sol" en la Casa de la Cultura de Arroyo de la Miel, a partir de las 19:30 h.
Tras el acto de presentación, los asistentes podrán conversar con el autor y formularle sus preguntas. También se procederá a la firma de ejemplares.
Se seguirá en todo momento el protocolo sanitario fijado para estos actos y el aforo estará limitado a un número cerrado de plazas.
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| Representación de "El niño y la Bestia" en Berlín en 2018. |