La novela tiene un tono biográfico. El narrador cuenta lo que le ocurre a él y lo que sucede en su entorno durante el periodo que transcurre entre que su madre lo deja en el molino, al parecer vendido por su tío para que ayude a los dueños, que es una familia de colonos españoles compuesta por el matrimonio, tres hijos varones y tres hijas; y la declaración de independencia del estado de Marruecos del de España.
Todo el
contenido de la novela es lo que el protagonista le cuenta al hijo mayor de la
familia, huido casi al principio por desavenencias con su familia y con su
entorno, y no saber en verdad lo sucedido a su familia.
Cuando el
narrador llega al molino, y es prácticamente abandonado por su madre, cuenta
con apenas doce años y cuando lo abandona tiene la edad de veinticinco.
Históricamente
son los últimos años del Protectorado español en el norte de Marruecos, la zona
del Rif, antes de que España le conceda la independencia a Marruecos, pocos
meses después de que Francia hubiera hecho lo propio con la parte sur del país.
A lo largo de
la novela vemos el fondo histórico de las relaciones entre la población
autóctona y la de los colonizadores españoles, las características de ambos
grupos con su forma de vivir, sus costumbres, sus ritos religiosos, sus gustos
culinarios,… Y encarnados en el narrador, que representa a la población rifeña autóctona
y la familia que regenta el molino de harina, además de poseer otras
instalaciones productoras o extractivas, que es una representación muy
limitada, junto con los soldados españoles que los visitan, de los ciudadanos
españoles.
El
protagonista, cuyo padre ha participado en la lucha por la independencia del
país, recibe el encargo de su madre, antes de dejarlo en el molino, de
permanecer fiel al ideario independentista y procurar la venganza contra los
que han llevado a cabo la ocupación de su país.
Su vida en el
molino es estar disponible a cualquier hora para cualquier tarea que se le ordene
hacer, pero en la medida de sus posibilidades intentará llevar a cabo el
encargo hecho por su madre.
Es un
personaje que se mueve entre la soledad absoluta y continua, y el maltrato de
sus patronos, entre los que se incluyen la mayoría de sus hijos. Ante la
añoranza de su madre, sobre todo en aquellos momentos más duros, intentará ir
sobreviviendo empleando todas las armas que tiene a su alcance. También aparece,
en un momento determinado de su juventud, el amor, pero él no está en las
mejores condiciones, ateniéndonos a su situación social, para que fructifique y
aporte algo de felicidad a su vida.
La vida y las
relaciones en el molino irán entrando en declive, de forma paralela a la
situación militar y social que se va desarrollando en todo el protectorado, con
las manifestaciones continuas y cada vez más abundantes de los habitantes rifeños
contra las tropas de ocupación españolas.
La trama se
desarrolla casi exclusivamente en el espacio del molino donde viven y trabajan los
protagonistas. Este lugar se ubica cerca de la comuna rural de Quebdani,
situada en la parte oriental de Marruecos y que perteneció al protectorado
español en Marruecos hasta el año 1956.
La novela
retrata un mundo de opresión y, en contraposición, presenta el espíritu de
lucha por la libertad y la independencia de una parte de los ciudadanos rifeños,
al principio minoritaria pero que con el paso del tiempo se va haciendo más
amplia hasta conseguir sus objetivos.
La novela
también nos muestra que nos todos los ciudadanos españoles se encuentran a
gusto en el territorio del Protectorado, como vemos en algunos personajes
concretos, y esperan saltar a la península en cuanto tengan oportunidad.
Una obra con tintes dramáticos, con poco espacio para la ternura, ni siquiera para poder esbozar una pequeña sonrisa.






