El Club de Lectura "Ben-al-Arte" ha programado para el próximo mes de diciembre la lectura de "La hermandad de la buena suerte", de Fernando Savater.
Aquí tenéis el cartel anunciador.
El Club de Lectura "Ben-al-Arte" ha programado para el próximo mes de diciembre la lectura de "La hermandad de la buena suerte", de Fernando Savater.
Aquí tenéis el cartel anunciador.
El Club de Lectura "Ben-al-Arte" se reunió el viernes 12 de noviembre, en las dependencias de la Casa Gerald Brenan de Churriana, para comentar el libro de dicho autor "Al sur de Granada".
Aquí tenemos parte de los comentarios aportados por los asistentes:
La obra
podemos catalogarla como un estudio de antropología o etnología, incluirlo en
el apartado de memorias e incluso como crónicas de viajes.
El autor no
concibió la obra como un trabajo antropológico sobre esta zona de España. Tras
la finalización de la I Guerra Mundial y hastiado de la sociedad inglesa, su
objetivo al desplazarse hasta nuestro país era hallar un lugar apartado y
tranquilo en el que encontrarse a sí mismo y tener tiempo para disfrutar de la
lectura de un gran número de libros que contribuyeran a proporcionarle una
buena formación autodidacta.
El lugar en
el que decide asentarse es Yegen. En ese lugar residirá entre 1920 y 1934,
aunque con frecuentes ausencias para desplazarse tanto a su país como a
diversos lugares pues el autor tiene un espíritu aventurero y viajero.
Yegen es un
pueblo pequeño de La Alpujarra, en la parte más cercana a Almería, situado a
gran altura, con un acceso difícil, siendo por tanto un lugar tranquilo, idóneo
para lo que el autor buscaba.
El autor, encantado
por el lugar que ha encontrado sin pretenderlo, nos va a ir contando como es la
vida del pueblo, sus gentes y todos sus alrededores. Nos habla del ambiente natural
del campo, las costumbres y tradiciones ancestrales que rigen la vida de sus habitantes,
sumidos en un gran conservadurismo, con una sociedad que prioriza sus más profundas
necesidades del alma humana a la organización técnica que los llevaría a alcanzar
un nivel de vida y confort más alto (hay que tener en cuenta que el viene de un
país donde se ha producido la Revolución Industrial). También conoceremos su variado
folklore y las fiestas en las que las mujeres y los mozos se requiebran
buscando la promesa de un beso apasionado o el inicio de un noviazgo que los
una para siempre como pareja.
A Brenan le
interesa todo de esta zona, desde su situación geográfica, la composición de
sus terrenos, la historia, aunque para ello se tenga que remontar a la época
prehistórica y relacionarla con su país de origen; sus creencias y los rituales
que ello acarrea, mezclando lo leído y estudiado, con lo que le van contando
sus vecinos y lo que él mismo va observando en su vida diaria en el pueblo.
La vida
cultural del municipio se circunscribe a la visita, muy de tarde en tarde, de
un grupo de actores itinerantes que representaban pequeñas obras y que al autor
le recuerdan el Siglo de Oro español.
La poesía
popular se manifestaba a través de las coplas que entonaban algunos de sus
habitantes, lo que en Andalucía denominamos cante jondo o flamenco. Algo muy
del gusto de Brenan. Incluso los niños también cantaban en el desarrollo de sus
juegos algunos fragmentos de baladas del siglo XVI.
Está el libro
lleno de leyendas, que algunas nos parecerán bastantes fantásticas, como el
vuelo de los hechiceros y brujas; anécdotas de lo más diversas y divertidas,
escenas costumbristas que algunos reconoceremos también de nuestros lugares de
origen,...; todo ello en contraste con otros capítulos de mayor rigor
científico, pero juntas nos darán una visión bastante completa del lugar que el
autor nos marca con el título y que a la vez se convertirá en una lectura que
nos resultará más amena.
Resaltaremos
algunos aspectos concretos, como por ejemplo, la minuciosidad con la que nos describe
el listado de productos agrícolas que genera la zona en cada época del año, el
uso y la conservación de cada uno de ellos y los que dedican al comercio, y
como esto va condicionando su alimentación anual y la gastronomía a la que da
lugar. También nos detalla la dedicación de los diferentes habitantes del
pueblo, centrándose especialmente en un capítulo, en la profesión del albañil,
que él considera una profesión importante dada la singular arquitectura de la
zona.
En la última
parte de la obra aparecerán detalles más concretos de las ciudades de Almería y
Granada, que aunque tratadas bajo el mismo enfoque, nos mostrarán un entorno y
una mentalidad bien distintos.
El autor
demuestra ser un enamorado de España pero no se dedica sólo a disfrutar de sus
paisajes, sus pueblos y sus gentes, pues utiliza su obra para mostrarnos la
economía en que viven sus habitantes, resaltando el contraste de la felicidad a
primera vista, la espontaneidad con la que se muestran, con el modo en el que
trabajan, anclado en los mismos métodos que sus antepasados, manejando una
agricultura de subsistencia y siendo ajenos a todos los avances mecánicos
producidos en esa época, por eso se da cuenta de los terribles dramas que rodean
a los campesinos andaluces. Nos muestra entonces el atraso que soportan, tanto
esta región como otras de España, por culpa del abandono institucional por
parte del gobierno, así como el manejo, maltrato, brutalidad y abuso con la que
los caciques tratan a los habitantes menos pudientes. Describe perfectamente la
organización familiar alrededor del cacique, cómo consigue integrar a su amante
y mantener una familia cohesionada por sus intereses comunes y mediante lazos
morales y religiosos.
Influido por
el grupo de Bloomsbury, Brenan quiere ser escritor, pero sólo cuenta con
estudios medios y una experiencia de joven rebelde y aventurero cuyo único
bagaje es haber viajado por varios países europeos. A esa imagen de trotamundos
le añadiremos la de ser un buen observador, por eso viaja siempre con una
mochila cargada de cuadernos en blanco que irá completando con las anotaciones
producto de las observaciones. Con esa forma de trabajar, el autor va recogiendo
todo lo que ve, el lenguaje y las canciones que oye, y tomará nota de las
continuas sorpresas que se llevará al comprobar el choque que se produce entre su
mente inglesa y las costumbres e ideas españolas. Así podemos conocer algunas diferencias
que le llaman la atención de los habitantes del pueblo: los papeles definidos
del hombre y la mujer, por eso ve con extrañeza que las mujeres se asombren de
que él vaya a recoger agua a la fuente,
algo que las mujeres hacen como un trabajo propio y exclusivo para el que ellas
están enseñadas desde la más tierna infancia; como dan carta de normalidad a que
el cura viva con “una asistenta” con la que haga vida marital; la cerrazón de
algunos habitantes que ven imposible que una persona pueda hablar un idioma
distinto al materno y hagan oídos sordos cuando él les habla; el juego de la
política con la participación en alternancia de los conservadores y los
liberales y el papel fundamental que desempeñan los caciques en las pequeñas
poblaciones; las creencias en hechiceras, brujas, curanderas,….
Esos
cuadernos de viaje serán la fuente en la que beba cuando se ponga a escribir
sus libros años después.
Resalta del
pueblo español su analfabetismo, su incultura, la cerrazón acompañada de
empecinamiento; todo ello influenciado por la iglesia católica ya que, sobre
todo las mujeres, adolecen de una religiosidad excesiva.
Otro
personaje, en este caso escocés, también valora a los españoles como vagos,
incultos, degenerados, todo lo dejan para mañana y cuesta que le tengan
respeto, y culpa a los curas de la degeneración y la ignorancia. Claro que él
se pasaba todo el día dependiente de su botella de whisky.
El autor era muy dado a invitar a amigos para que lo visitaran en su nuevo domicilio. Así acuden algunos de ellos como Ralph Partridge, su amigo y compañero durante la guerra, Dora Carrington, pintora de la que estuvo enamorado, y Lytton Strachey, escritor excéntrico y de delicada salud. Incluso en 1923 también llegaron a visitarle Leonard y Virginia Wolf. Pero no vivía permanentemente en Yegen sino que a veces se desplazaba a Inglaterra. En una de esas ocasiones se enamoró de la poetisa Gamel Woolse, casándose posteriormente con ella en Roma, y con la que se viene a vivir posteriormente a Churriana.
La Asociación Cultural “Ben-al-Arte” de
Benalmádena organizó el sábado 6 de noviembre una lectura de poemas para dar la
Bienvenida al otoño, tema central de las diferentes lecturas realizadas.
La actividad se llevó a cabo en el Parque de
la Paloma y contó con la colaboración de las Delegaciones de Cultura y Medio
Ambiente (Parque y Jardines) del Excmo. Ayuntamiento de Benalmádena.
La idea surgió de la sección del Rincón
Poético de la mencionada Asociación que, aprovechando las reuniones para leer y
comentar poesía, fueron confeccionando diversas prendas de punto, lana,…; y
decidieron arropar con ellas algunos árboles de los que pueblan el parque
público de La Paloma, a la vez que se realizaba una lectura pública de poemas y
textos relacionados con el otoño.
La presentación del acto corrió a cargo de la
vicepresidenta de la Asociación, Emilia García, y la encargada de coordinar el
orden de las las intervenciones fue Amy Young.
Se llevaron a cabo más de veinte lecturas en
la que participaron miembros del Rincón Poético, miembros del grupo “Voces de
los Libros”, miembros de la Asociación, así como otros lectores que lo hicieron
a título personal. El acto estuvo además animado por la música de gaitas que corrió
a cargo de Marián y Jorge, que son miembros de una agrupación de gaitas
afincada en nuestro municipio que se denominan Sur Pipes Band.
El público asistente pudo disfrutar de poemas
de autores como Mario Benedetti, Antonio Machado, Pablo Neruda, Federico García
Lorca,… También se pudo oír algún poema de creación del propio lector.
Se pudo disfrutar de una linda mañana acompañados de los sonidos de los pájaros, las melodías que salían de las gaitas y de las voces armónicas de los diferentes rapsodas, que vivieron a poner paz a ese momento de la mañana. La buena audición hay que agradecérsela a Antonio Zaragoza que fue el encargado del sonido.
El acto se cerró con el agradecimiento al público asistente, los organismos colaboradores, todos los participantes y colaboradores en el acto.
Miembros y amigos de la Asociación Cultural “Ben-al-Arte” hemos participado en una visita a la Exposición “50 años de luz y color” en el Centro de Exposiciones de Benalmádena-Costa, guiada por el propio autor, Pablo Rodríguez Guy.
Pablo Rodríguez ha ido desgranando algunas ideas sobre el
propio arte de la pintura y como los conceptos han evolucionado a través de los
tiempos, desde la pintura por encargo, en el que pagaba elegía el tema que el
artista había de desarrollar, ciñéndose estrictamente a lo ordenado, y tener
que darle el visto bueno final, algo que acarreó algún pleito entre ambas
figuras; después se pasó por la época en que el pintor disfrutaba de alguna
libertad y podía añadir algunos elementos al tema principal, ya fuera alguna
figura, paisaje o elemento decorativo de su propia iniciativa, así como dar preponderancia
a la elección de ciertos colores o ciertas técnicas; así se llega al momento en
el que el pintor disfruta de libertad absoluta para elegir el tema, las técnicas,
los colores, las formas,…
Llegados a este punto comentó que la pintura no siempre ha de
verse sólo con el sentido de la vista, porque también puede verse con el
corazón, con el detector de sentimientos que cada uno poseemos, que son también
los que ha podido poner el artista a la hora de confeccionar su obra, por eso
son tan importantes las palabras que dan título a esta bella y completa
exposición: la luz y el color. Y en eso hemos de fijarnos cuando recorremos
esta extensa y variada exposición, en el papel que juegan ambos elementos en
las composiciones de los cuadros que cuelgan de las paredes, así como en algún
audiovisual que también se puede contemplar.
Aprovecho Pablo para contarnos cuál fue el momento en el que
decide dedicarse a la pintura, igual que a un tal Pablo cegado por una luz se
cae del caballo y se convierte al cristianismo, nuestro amigo vio esa luz, esa
inspiración, al contemplar el trabajo que hacía un pintor de su pueblo, salió
corriendo, compró los primeros utensilios de pintura y,…, hasta hoy.
También comentó la evolución que ha sufrido su trabajo a lo
largo del tiempo, pues pudimos contemplar la primera pintura que realizó, así
como las diferentes técnicas que ha ido utilizando a lo largo de su extensa
vida de pintor, los diversos materiales empleados a la hora de trabajar en cada
cuadro, las diversas innovaciones introducidas,…
Pablo ha sido y es, además, un artista inquieto, lo que lo ha
llevado a viajar por muchos países de culturas diferentes a la nuestra, y en
ellas ha intentado captar “todo” del entorno en el que estaba, como decía al
principio, no sólo con el sentido de la vista, sino con el resto de los
sentidos, con el corazón, e impregnarse del sentimiento de los habitantes con
los que convivía durante el tiempo de visita de los diferentes lugares por los
que ha pasado.
Pablo es buen conversador, ameno, divertido, didáctico en sus
explicaciones y abierto a cualquier sugerencia o aclararte cualquier duda que
surja, por eso no podían faltar el que nos hiciera participes de multitud de
anécdotas que le ha ocurrido a lo largo del tiempo: desde sugerentes títulos a
algunos de sus cuadros, oídos a visitantes de sus exposiciones, hasta como en
algún país se le pudo olvidar la carpeta de sus trabajos en un taxi que lo
llevaba al aeropuerto, o que se le cayera una carpeta con sus pinturas a un río
en la India.
Una visita de lo más aprovechable, porque si ya se disfruta
la exposición sólo con contemplar la obra expuesta, el hecho de visitarla
acompañados con las animadas explicaciones de este artista tan completo hace
que la satisfacción sea máxima. Le damos las gracias a Pablo, por su trabajo y dedicación, y el esmero con todos los que acudimos a ver y disfrutar su
obra.
El Rincón Poético de la Asociación Cultural "Ben-al-Arte" organiza una nueva actividad que ha denominado "Bienvenida al otoño". Tendrá lugar el próximo sábado día 6 de noviembre, en el Parque de la Paloma, (entrando por la puerta más cercana al Auditorio Municipal), en un pequeño bosque que hay frente al bar, a partir de las 11:30 de la mañana.
La actividad consistirá en "vestir" los árboles con unas labores que han realizado en el mismo taller de poesía, mientras algunos participantes recitan poemas relacionados con la estación del otoño, con la naturaleza,... También se ofrece la oportunidad de que alguien se anime y pueda arropar con su música dicha actividad.
La actividad es abierta, puede participar todo el que lo desee, aportando su poema, o recitando alguno de los que le ofrezca la propia organización.
Aquí tenéis el cartel anunciador.