sábado, 17 de febrero de 2024
La buena suerte. Rosa Montero
Club de Lectura. Febrero 2024
El Club de Lectura "Ben-al-Arte" se reunió el martes 13 de febrero, para comentar la novela "Baila, baila, baila" de Haruki Murakami.
La novela forma
parte de una trilogía y es una continuación de La caza del carnero salvaje, publicada en 1982, en la cual el
personaje del “hombre carnero” cobra vida a partir de una valla publicitaria.
La trama se mueve
entre el objetivo del narrador de encontrar a una joven con la que tuvo una
breve relación amorosa y el encuentro con un personaje entre surrealista y
onírico al que llama el “hombre carnero”. Esto se mezcla con una investigación
policial de un asesinato que aporta un toque de novela negra y cierto interés a
la lectura.
El narrador
de la novela es un personaje que se dedica a escribir en diversas publicaciones
de temática variada, un redactor freelance (todoterreno o “un quitanieves
cultural” como se define él mismo), lo mismo te hace una guía turística que una
valoración de restaurantes de una determinada localidad zona. De él
desconocemos el nombre, que no aparece en toda la historia.
La historia
comienza en el año 1983. En la cabeza del narrador empiezan a aparecer unos
recuerdos que lo atan a la ciudad de Sapporo, alejada de Tokio, donde vive en
ese momento, y más concretamente de un hotel, el Hotel Delfín, donde unos años atrás vivió una breve
historia de amor con una prostituta, a la que no ha vuelto a ver, y a la que se
siente atado pues es quien lo une al mundo real, ya que en su vida solitaria,
su esposa lo abandonó para irse con otra persona, hay momentos en los que es
difícil distinguir qué es real, qué es fantástico, qué es onírico,...
Al llegar a
Sapporo, descubre que el hotel cutre que él conoció se ha transformado en un gran
hotel con todo lujo de detalles, modernos y sofisticados, aunque mantiene el
mismo nombre, algo que le escama, más aún cuando ningún empleado del
establecimiento es capaz de darle una explicación convincente de ese hecho.
Queda
decepcionado pues con el hotel ha cambiado todo el entorno y así será difícil
que pueda conseguir lo que vino a buscar: conectarse con su pasado.
En los días
que permanece alojado en el hotel, van a ocurrir varios hechos que darán un cambio
a su vida: conocerá a una de las recepcionistas, en la que descubrirá algo que
le hace pensar que los une cierta afinidad de carácter y en la forma de pensar;
un hecho extraño y surrealista ocurrido en las dependencias del hotel, primero
a la recepcionista y después a él mismo; se verá “casi obligado” a viajar en su
regreso a Tokio cuidando a una joven de 13 años, olvidada por su madre en el
hotel, con la que empezará a verse posteriormente con cierta frecuencia forzado
por las circunstancias familiares que ella arrastra; volverá a reencontrarse
con un compañero de estudios que ahora es actor;…
Una vez en
Tokio, entrará en contacto con su antiguo compañero pues en la película que ha
visto mientras estaba en Sapporo también actúa brevemente la prostituta a la
que había ido a buscar. Irá descubriendo que ambos tienen muchas cosas en común
y que la admiración que siente por él, o quizás cierto miedo, lo llevará a
tener algunas complicaciones con la policía.
Conocerá a
los padres de la joven a la que ha tenido que acompañar en el viaje de vuelta.
Los dos son bastante excéntricos, a la vez que egocéntricos, y sin que ninguno
quiera asumir la responsabilidad que les corresponden sobre el cuidado y
educación de su hija que, sin pretenderlo, quieren endosársela a él.
Las
circunstancias lo irán llevando a tener la necesidad de volver a Sapporo a
seguir buscando algo, aún no sabe qué, quizás sea un nuevo encuentro con la
recepcionista, quizás volver ver al hombre carnero, quizás algo nuevo y
distinto,…; pero lo que sea ha de ser con premura.
El final de
la novela se precipita con el mismo tono que ha transcurrido toda la historia,
mezclando realidad y ficción, o sueño, dejándonoslo abierto para que el lector
obtenga sus propias conclusiones. ¿Es el mundo real o soñado? Podemos responder
que es el “mundo Murakami”, lo que define su manera de escribir, de contarnos
sus historias, lo que caracteriza a la mayoría de sus novelas.
La trama se
mueve entre el presente y la continua búsqueda o referencia al pasado, así como
la continua ambigüedad entre sueño y realidad, llegando en algunos momentos a
solaparse confundiendo al lector.
Los
personajes de la novela tienen en común la “pérdida”, todos viven en soledad
porque han perdido algo o aún no han encontrado lo que buscan, por eso todos
son infelices, o al menos no son felices y viven desamparados, se muestran sin
sitio en el momento que viven y parece que buscan algo que no saben qué es, o
es imposible de hallar, y nada de lo que hacen les proporciona ni paz ni
felicidad.
El narrador
de la historia, como el escritor
consagrado, son dos proyecciones del propio autor, (el nombre de segundo es el
mismo que el autor sólo que con las letras cambiadas) que puede pretender
mostrarnos o bien dos modelos, o dos momentos de la creatividad literaria.
La
introducción de la investigación policiaca aporta a la trama un toque de novela
negra y un punto de interés que rompe la monotonía de las reflexiones y
pensamientos del narrador. Al final los asesinatos quedan sin resolver y el
interés se desvía hacia la corrupción policial y política, lo que sirve para
mostrar el ambiente social en el Japón de
la época, unido al concepto de éxito o fracaso en dicha sociedad, el
enfrentamiento entre lo material y los valores tanto humanos como familiares, algo
que apreciamos muy bien en la vida que lleva su amigo actor en comparación con
la suya como ejemplo.
Entre la
variedad de temas que trata aparecen: la coherencia a la hora de enfrentarse a
la vida y convivir en sociedad, la especulación urbanística y la corrupción que
lleva asociada, la obligatoriedad de la enseñanza pública, la responsabilidad
parental o el maltrato escolar.
La música
está presente, como en casi toda su obra, con las preferencias musicales propias
del autor y unidas a lo que se oía en cada época, de ahí los diferentes gustos
que muestran el narrador, su amigo y la joven a la que acompaña. Aparecen desde
los más variados temas de jazz, hasta de rock clásico, y los más variados
intérpretes de cada momento. Todo muy acorde con las costumbres del autor, que
llegó a tener un bar durante varios años donde se oía música de jazz. Llama la
atención que todas las referencias son occidentales, no se menciona ningún músico,
grupo o título japonés.
También como
característico de su obra, aparecen bastantes escenas de sexo.
Apreciamos
sus profundos conocimientos y basta cultura con las variadas referencias a
otras obras u autores, como por ejemplo, El
proceso de Kafka, Alicia en el país
de las maravillas,… También menciona a jóvenes escritores que terminaron
suicidándose; así como a películas o actores concretos, vertiendo opiniones
sobre ellos.
martes, 9 de enero de 2024
Baila, baila, baila. Haruki Murakami
Club de Lectura. Enero 2024
El Club de Lectura "Ben-al-Arte" se reunió el martes 9 de enero, para comentar la novela "La puerta" de Manel Loureiro.
La novela podemos
considerarla de género negro con tintes fantásticos.
En la novela
nos vamos a encontrar con dos historias que al final convergerán.
En una zona rural del
interior de la provincia de Pontevedra, en la cima de un monte, existe un
monumento megalítico sagrado para la cultura celta, que se denomina Porta do
Alén (Puerta del más allá), lo que ya da idea de la relación con la muerte. Es
un territorio donde abundan los bosques umbríos, la naturaleza frondosa,
gracias a las persistentes lluvias, y los pueblos pequeños con pocos habitantes
gracias a la despoblación.
La zona empieza a ser
visitada gracias a los trabajos llevados a cabo para la instalación de
aerogeneradores y las visitas para su mantenimiento.
La otra historia la
protagoniza Raquel, una policía del equipo especial de inspecciones oculares de
la guardia civil de Madrid que tiene un hijo con una grave enfermedad al que le
han diagnosticado unos pocos meses de vida. Ante esa negra perspectiva, busca
posibles soluciones, por muy descabelladas que sean. A través de internet
encuentra lo que puede ser una solución a través de pacientes que han sido
curados después de haber sido desahuciados por la medicina sanitaria oficial.
Raquel, aunque llena de
dudas, acepta poner a su hijo en manos de una menciñeira (una mezcla de bruja, curandera
y herborista), lo que la hace pedir el traslado a un puesto de la Galicia rural
e interior, ante la incredulidad de sus compañeros de trabajo.
Desde el principio
aparecen los dos primeros problemas: el lugar de trabajo, un destartalado y
ruinoso cuartel, está en las antípodas de su despacho de Madrid, no sólo por la
carencia de medios y de personal, sino porque elementos tan básicos como
conexión a internet, o el mismo suministro eléctrico, se cortan con bastante
frecuencia. El segundo, y para ella más grave, es que la curandera ha
desaparecido sin dejar rastro.
Gracias a la intervención
de su jefe de puesto, es alojada en una mansión antigua, la Casa Grande de
Fosco, habitada por una mujer mayor que vive sola, en una aldea de muy pocos
habitantes, todos mayores, y que apenas se ven por las calles. Nada raro con el
tiempo lluvioso y tormentoso que nos va a acompañar a lo largo de casi toda la
novela. La anfitriona cuidará del hijo de Raquel como si fuera su nieto y él
lleva esa relación bastante bien.
En la comisaría le asignan
como compañero a Juan, que no da buena imagen de policía pero es bastante intuitivo,
resolutivo y con quien Raquel creará un gran vínculo afectivo.
Nada más conocerse, han de
ponerse a investigar la muerte de dos personas, algo absolutamente llamativo en
un lugar en el que nunca pasa nada, excepto la discusión acalorada de dos
vecinos. De entrada, los dos asesinatos tienen motivaciones diferentes: una de
ellas, la joven, parece una muerte ritual; el otro da la impresión que estaba
en el lugar equivocado en el momento que no debía. Raquel la conoce a ella,
pero se guarda esa información igual que se ha guardado el problema que tiene
con su hijo y el motivo por el que ha llegado hasta aquí; él era uno de los
técnicos que acudieron a reparar uno de los aerogeneradores situados en la cima
del monte en el que se halla la Porta do Alén.
Raquel empieza a
preocuparse al no poder estar más tiempo con su hijo, fuente principal de sus
desvelos y de sus intereses, y los acontecimientos que están ocurriendo a su
alrededor, lo que la hace empezar a sospechar sobre la posible conexión de su
presencia en el lugar al que ha llegado, el asunto del tratamiento de su hijo,
al que se le acorta el tiempo de vida, y la desaparición de la menciñeira.
La investigación toma otro
cariz cuando descubren las investigaciones llevadas a cabo por un antiguo
miembro de la comisaría obligado a dejarlo todo.
Es entonces cuando Raquel
decide contárselo todo a su compañero Juan, la búsqueda de tratamiento para la
enfermedad terminal de su hijo, la desaparición de la curandera, la posible
conexión de las muertes,… Entonces dan un giro a la investigación y los
acontecimientos se aceleran hasta llegar a una extraña y sorprendente solución
final en al que se mezcla realidad, magia, ficción y ese mundo mágico tan unido
al mundo gallego.
El autor nos retrata esa
Galicia profunda y rural, con una atmósfera gris, tormentosa, lluviosa y oscura,
un ambiente continuamente húmedo y rodeado de niebla, pequeños pueblos
deshabitados y casi abandonados que empiezan a derruirse, vecinos que esconden
multitud de secretos; vemos como la naturaleza da forma a unas rocas hasta
rodearlas de misterio para hacernos creer una historia en la que se mezclan los
vivos y los muertos, para hacer creíbles leyendas ancestrales, en las que la
magia aparece en cualquier rincón,… Todo este conjunto podemos considerarlo un
personaje más por su protagonismo en la historia.
Es una novela
en la que el ambiente es lúgubre y a veces raya en el terror.
El autor, al
ser gallego, maneja perfectamente las situaciones en las que aparece esa climatología adversa y extrema, hasta el punto
que el lector puede sentir más temor de esa naturaleza húmeda que de la
actuación de algunos personajes, tanto reales como mágicos.
La próxima reunión programada será el día 13 de febrero para comentar la novela "Baila, baila, baila" de Haruki Murakami, en la sede de la Asociación a las 18:00 horas.
Charla-coloquio Carmen Martín Gaite
La Asociación Cultural Ben-al-Arte, junto con la Biblioteca Pública de Arroyo de la Miel, organiza una charla-coloquio sobre la escritora Carmen Martín Gaite.
martes, 19 de diciembre de 2023
La puerta. Manel Loureiro
Club de Lectura. Diciembre 2023
Ambos tienen
su vida marcada por una tragedia desde su infancia. Ella, Alice, por un
accidente de esquí, que practicaba, sin gustarle, por expreso deseo de su
padre, que la dejó coja para siempre, acomplejada y con baja autoestima. Él,
Mattia, tenía una hermana gemela con problemas de retraso mental que le hace
asumir, dado su alto nivel intelectual (un niño superdotado), toda la
responsabilidad de cuidar y proteger a su hermana. Hasta que un día la deja
sola durante un tiempo y cuando vuelve a recogerla ha desaparecido, para
siempre.
Los dos
hechos van a marcar sus vidas, la de sus familias y las relaciones de ellos con
sus padres y sus entornos, de ahí en adelante.
Alice tendrá
graves problemas con la comida (anorexia) y Mattia con la obsesión de
autolesionarse con objetos cortantes.
Ambos viven
una infancia condicionada por las presiones y los errores de los padres, tienen
problemas a la hora de relacionarse con su entorno y se convierten en dos
solitarios. Ella quiere romper ese aislamiento imitando a otra compañera,
aunque a cambio sólo reciba humillación y burlas constantes. Él busca la
soledad absoluta, se vuelca en los estudios, principalmente de matemáticas, en
los que no halla dificultades y se encuentra feliz.
En la adolescencia
ambos van a coincidir en el mismo instituto y, de manera forzada, se van a
conocer y a entablar una relación un tanto dispar: Alice es más extrovertida,
más abierta, más sincera; Mattia es más reservado, totalmente introvertido,
nunca muestra sus sentimientos y en algunas cosas colabora más por complacer a
su compañera, no por estar convencido de realizarlas. A esa edad el amor, si
así podemos llamar a la relación que mantenían, era un juego fácil y divertido
y no una responsabilidad.
Al llegar a
la edad adulta en la que deben tomar decisiones que encaucen su vida, van tomándolas
como pueden, a salto de mata, rodeados siempre de continuas dudas, sobreviviendo,
construyendo con retales el destino que no saben si en realidad desean.
Mattia se
aleja de ella al irse a trabajar a otro país, aunque siempre cargando con la
eterna duda, Alice parece encausar su vida con una relación que parece seria.
Pero los traumas que arrastran pesan mucho. Un hecho hace que se vuelvan a
juntar y den un respiro al lector, una leve esperanza que refleje algo de luz
ante tanta tenebrosidad. Aunque al final volvemos también nosotros a dudar: ¿Era
una falsa alarma? ¿Se impuso el deseo de Alice a la realidad? ¿Una excusa para
volverse a ver? Así la novela nos deja un final abierto pero sin muchas
esperanzas de que todo o algo cambie.
La historia
comienza en el año 1983, con el accidente de Alice y acaba en el año 2007
cuando se juntan y se vuelven a separar.
No existe un
lugar específico en el que se desarrollan las diferentes acciones, sólo
podríamos decir que, en el arranque, por la nieve, puede ser una ciudad del
norte de Italia. Al autor no le interesa situarlas en un espacio concreto
porque las ideas que nos quiere mostrar pueden ocurrir en cualquier lugar,
tanto dentro del país, como en el otro país que aparece.
La novela nos
muestra la relación de dos personas muy diferentes a las otras que los rodean,
que eso provoca rechazo hacia ellos y a la vez de ellos hacia parte de ese
mundo al que pertenecen pero del que se encuentran excluidos. Dos personas a la
que rodean los fantasmas de sus propios miedos, dos personas llenas de
cicatrices, físicas y psíquicas que no supieron cerrar con el paso de los años.
El
sentimiento que refleja la obra es el de soledad, que aparece en el título, y
está bastante conseguida esa metáfora de los números primos, y mucho más
precisa cuando explica lo que son números primos gemelos, y el símil de la
pareja de números primos separados por un número par, que tal como van
ascendiendo en la lista de todos los números naturales, son cada vez más
distantes entre ellos y raros de encontrar.
Hay otros temas que aparecen a lo largo de la novela: el acoso escolar en varias facetas (desprecio, aislamiento, humillación,…); la anorexia, que llega a condicionarle toda la vida; la homosexualidad, con el problema de asumirlo y la muestra de los ambientes clandestinos y sórdidos en que se mueve; la falta de comunicación que provoca el enfrentamiento con los padres; la culpa y la asunción de esa culpabilidad, bien por defecto (no asumir ninguna) o por exceso (asumirla sin corresponderle), que lo que hace es crear infelicidad, malestar, deterioro físico y mental derivando en enfermedad,…; el problema del desarrollo de la identidad en la adolescencia, que les marcará la personalidad que tendrán de adultos; la carencia de amor y afecto familiar que deja sin referencias a los personajes protagonistas.
Como hecho anecdótico, la novela fue titulada originalmente “Dentro y fuera del agua”, que acabó siendo el título del quinto capítulo.



