La obra es una
biografía novelada, pero con un gran rigor histórico, de la Reina francesa
María Antonieta y todos los acontecimientos históricos que sucedieron a lo
largo de su corta vida.
Al principio
el autor la define como una mujer mediocre cubierta por los ropajes de la
historia, sin los cuales hubiera llevado una vida anodina y sin apenas
relevancia y de la que nunca se hubiera dicho nada relevante.
Esta mujer pasó
la mayor parte de su vida en una completa ignorancia de cuanto ocurría a su
alrededor, sólo pendiente de una vida cortesana en la que imperaba el lujo, el
gasto indiscriminado, la fiesta y las amistades interesadas.
Cuando los
acontecimientos históricos empiezan a adquirir cierta gravedad, el autor nos presenta
a otra mujer totalmente distinta, más madura y responsable, que ante las dudas empieza
a recordar aquellos consejos, la mayoría proveniente de su propia familia,
principalmente su madre, que en su tiempo desoyó. Ahora quizás pueda ser
demasiado tarde.
Por eso, la obra podríamos
dividirla en dos partes, una primera etapa superflua, de fiestas y ligereza en
Versalles y en Trianon; y una segunda de madurez, de reflexión y de grandeza
moral ante los momentos de sufrimiento, donde sale a relucir con más fuerza su
orgullo de miembro de la realeza.
En la primera etapa nos
encontramos con una persona frívola, despilfarradora, superficial, incapaz de
hacer el más mínimo esfuerzo intelectual, que vive completamente sujeta a los
placeres. Insensible ante el dolor ajeno, superficial y viciosa, según la
definen los partidarios de la revolución, o como “la loba austriaca”, como la
definen los jacobinos.
Retrata muy bien el
ambiente de Versalles, espacio que sirvió a Luis XIV para concentrar a toda la
nobleza del país e intentar tenerla controlada en un espacio concreto y
reducido.
Después, en la segunda
etapa, vamos a ver a una madre abnegada, reflexiva, interesada por los
problemas del país. Una reina injustamente tratada, calumniada e insultada constantemente,
según la postura de los monárquicos, la “reina mártir” como la llaman los
partidarios de la Restauración. Si añadimos la visión del autor, una mujer sin
más, con sus luces y sus sombras.
Entrando en
el contenido de la obra, tenemos a un personaje que es una niña cuando accede
al trono de una de las monarquías más importantes de Europa, proveniente de un
país y una cultura distinta, que desconoce todo del país al que llega, mimada
en su crianza y con una vida superprotegida, que no tiene ningún interés en
conocer el entorno en el que va a vivir, como dato: jamás visitó ni la casa de
ningún vecino, ni una institución francesa; que no lee nada, ni siquiera acaba
los informes y cartas que recibe,… Le añadimos que se encuentra con un marido que
es frío, apocado, aburrido, lacónico, con una incapacidad enfermiza para tomar
decisiones, ya sean importantes, graves o simples; que tardó más de siete años
en consumar el matrimonio, por una simple indecisión sobre un problema físico
fácilmente superable; que sus objetivos de vida nada tienen que ver con los
intereses de un país, sino con sus intereses personales.
El autor lleva
a cabo un análisis psicológico y emocional de la personalidad de María
Antonieta, dando más importancia a la persona que al cargo que ostenta y a los
hechos históricos en los que se halla inmersa.
Los lectores
conocemos desde el principio cómo acabará todo, pero el autor nos va a llevar
por unos vericuetos en los que veremos detalles, ciertos o inventados, pero
totalmente creíbles. Conoceremos el resultado de un cuidadoso análisis de
documentos y nos presentará una detallada relación de hechos, intrigas, amoríos,
pasiones y situaciones, de los que disfrutar a la vez que puede servir para la
mejora de nuestra comprensión de la Historia.
Aunque el
autor pretende mantenerse imparcial ante los hechos narrados, da la impresión
que la revolución no levanta en él muchas simpatías. Nos la presenta sin
grandes rasgos épicos, no ve en ella avances políticos o morales, más bien ve
un afán revanchista, una conjura de personas, en su gran mayoría, bárbaros y
zafios, sedientos de revancha y de sangre, acompañados de algunos idealistas e
intelectuales, que se mantienen más en la sombra.
La obra nos
presenta el papel y el trabajo de los creadores de libelos, con la impunidad
con la que lo hacen y cómo se va minando la credibilidad de la reina a través
de informaciones falsas y tergiversadas, lo que lleva aparejado el descrédito
de la propia monarquía.
También nos retrata el trabajo de los diferentes clubs que se crean en esos momentos históricos para presentar sus reivindicaciones y hacer presión.
La próxima reunión tendrá lugar el martes 13 de octubre de 2026, en la sede de la Asociación, a partir de las 18:00 h., para comentar la novela "Historia de una maestra" de Josefina Aldecoa.
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