El martes 19 de febrero nos reunimos los miembros del Club de Lectura para comentar el libro de Françoise Sagan, "Buenos días, tristeza". Aquí os dejo algunos comentarios y algunas opiniones de los asistentes.
La novela nos da cuenta de las relaciones que
se establecen entre los personajes de la misma.
La narradora, Cécile, es internada en un
colegio al morir su madre. Dos años antes de finalizar los estudios
obligatorios, su padre, Raymond, un viudo cuarentón y mujeriego con una buena
posición económica y social, la lleva a vivir con él. La joven, de diecisiete
años, accede a compartir una vida hedonista junto con miembros de la alta
burguesía francesa.
Entre padre e hija se establece una absoluta
complicidad y el mismo estilo de vida en absoluta libertad: ociosidad,
inconstancia; lo que les conduce a una vida bohemia y despreocupada, no hay
ningún tipo de compromiso, todo se reduce a disfrutar de los placeres que la
vida les ofrece cada día.
La acción de la novela se lleva a cabo durante
los meses de verano en los que su padre alquila una casa en la costa
mediterránea francesa. A la casa llegan padre, hija y la mujer que en esos
momentos convive con su padre, Elsa. En los primeros días Cécile conocerá a un joven
estudiante mayor que ella, Cyril, que también veranea en la costa con su madre,
y con el que entabla una relación superficial carente de sentimiento. Al poco
tiempo llegará, invitada por el padre, una amiga de su difunta esposa, con la
que ellos han seguido manteniendo relaciones, Anne.
Este quinteto de personajes forman el reparto
de la novela, pero podemos decir que los dos personajes que llevan el peso de
la trama son Cécile y Anne, con dos modelos de vida totalmente opuestos, entre
las que se entablará una lucha de poderes, los otros son meros comparsas a los
que ambas mujeres manejarán a su antojo para conseguir sus objetivos.
Cécile es una joven caprichosa que al quedar
huérfana siendo aún una niña, y ser internada en un colegio, no ha dispuesto de
un modelo femenino en el que mirarse. El modelo que encuentra a mano es el de
su padre. No tiene familiares ni amigos de su edad con los que relacionarse,
por lo que vive en soledad. Cuando encuentra a Cyril, convirtiéndose en su
primer amor y el comienzo del despertar a la sexualidad, no duda en
sacrificarlo posteriormente para conseguir apartar a Anne de su padre para
poder seguir viviendo en su mundo de lujo y placer.
Cécile es una joven manipuladora a la vez que
reflexiva, y en la que vemos reflejadas las características de la edad:
irresponsable, inocente y sincera, que empieza a tener sus primeras
experiencias en muchas facetas, lo que la hará madurar.
Anne es el contrapunto, es una mujer segura de
sí misma, sensata, atractiva, conservadora, educada, culta, ordenada, se hace notar
con su presencia, exigente en el trabajo y en el estudio, totalmente
contrapuesta al desorden reinante en la familia de Cécile, quiere, por tanto,
imponer orden y la cultura del esfuerzo, que suplan la vida de ocio y placer
continuos.
Anne se toma la vida en serio. Para ello pone
límites y programa las acciones de las obtener resultados. En este caso impone
dos normas severas a Cécile:
-
Dejará de verse con Cyril para evitar un posible embarazo.
-
Programará el tiempo de estudio para que pueda sacar adelante
la prueba académica a la que ha de someterse tras el verano.
Para Cécile son órdenes muy duras, pero por
otro lado ve a Anne como una persona cariñosa, que la quiere, de la que
comprende sus planteamientos y sus razonamientos, pero por otro lado aparece su
espíritu rebelde e irreverente, lo que la sume en la confusión y la continua
duda. La narradora nos muestra las reflexiones que se producen con todas estas
actuaciones.
Raymond es persuadido por Anne para que ponga
orden en su vida y su familia y le propone matrimonio, estando este de acuerdo.
Desde ese momento toma las riendas como si fuera la señora de la casa y empieza
a poner orden: horarios, comidas, buenos modales, horarios de estudio,
salidas,…
La joven no está de acuerdo con el compromiso
de boda que adquiere su padre, pues lo toma como una pérdida de la libertad que
hasta ahora tenía, aumentan sus dudas y valora que, lo que pensaba que serían
unos insoportables días de veraneo, se conviertan en su modo de vida a partir
de ahora, y, como no está dispuesta a sacrificar su placentera vida, hace todo
lo posible para que rompa con su padre.
Para ello empieza a confabular y organiza un plan, en el que implica a Elsa y
Cyril, para echar abajo sus planes, sin medir las consecuencias, y hace que la
historia acabe en tragedia.
Todo este cúmulo de situaciones inesperadas llevará
a la protagonista al aburrimiento y a la tristeza, sentimiento desconocido para
ella hasta ese momento.
La autora retrata bien los pensamientos y
reflexiones de la protagonista que ejerce de narradora. Al mismo tiempo no
realiza juicios morales sobre los comportamientos y actitudes de los
personajes.
Aparecen opiniones y reflexiones sobre la
familia, el matrimonio, la sexualidad,…
Vemos mucho las referencias a las manos, como
símbolo de las relaciones humanas, aparecen
a lo largo de toda la novela (toca la arena de la playa, después toca la concha
marina), (la añoranza de caricias), (las manos de Anne y su padre cuando se
tocan), (las manos del padre)…
La obra fue llevada al cine en el año 1958 por Otto
Preminger y contó en el reparto con Jean Seberg, David Niven y Deborah Kerr en
los personajes principales.
Se valora muy
positivamente la valentía de la autora a la hora de escribir esta obra,
teniendo en cuenta que se produce a mediados de los años cincuenta, algo
impensable, por ejemplo, en la sociedad española de la época.
La relación de la
protagonista con su padre se puede interpretar como interesada, algunos
observan que su nombre no aparece sino una vez ha avanzado la novela.
Hay un choque de dos
formas de vida. Hay que tener en cuenta que ya en esa época era muy común en
Francia que existiera una predilección por lo que se llamaba llevar una vida
artística, que también podríamos denominar “bohemia”.
Algunos valoran que la
novela carece de profundidad, que simplemente expone un tema con gran solvencia
literaria, sin entrar en disquisiciones filosóficas pero que sin embargo tuvo
una gran trascendencia en la vida social y literaria, hasta el punto de
transformar a la autora en un icono.
Alguno comenta que los
libros de la autora estuvieron prohibidos en algunas bibliotecas escolares y
este en concreto fue marcado con alguna advertencia. Algo en lo que pudo
influir el trato dado en la película.
La próxima reunión tendrá lugar el 26 de marzo y lo dedicaremos a hablar sobre el papel de la mujer en el teatro de García Lorca. Para ello trabajaremos con las obras: Bodas de sangre, Yerma y La casa de Bernarda Alba.
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